Nahum Villavicencio

Jonás Llandes Vásquez, presidente municipal de la Trinidad Zaachila, acusa al titular de la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Arturo Peimbert Calvo y Cesar Mateos Benítez de beneficiarse económicamente de los recursos de su comunidad a través obras que licita.

En conferencia de prensa destacó que existen personajes de la política que se están mezclando en la vida de su comunidad, lo que está causando la desestabilización en la zona. Y es que en mayo del 2011 los agentes municipales asesorados por estos personajes se presentaron en el ayuntamiento, llevando consigo una carta poder para que a su nombre y presentación se tomaran acuerdos y decisiones.

Esta situación no fue aceptada, lo que causo un conflicto en el palacio de Gobierno, ya que el secretario particular del ahora titular de la Defensoría de los Derechos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), le hablo al tesorero municipal para decirle que el edil se presentara al palacio a firmar los documentos a como diera lugar.

Dijo que ante la negativa a cumplir con este capricho fue hostigado el secretario particular del funcionario, con la finalidad de hacer y deshacer en el municipio, sin que a él se le tomara en cuenta. Sin embargo al no conseguirlo se están pasando sobre su autoridad, ya que rebasan sus funciones.

En este sentido destacó que los funcionarios hicieron que se firmaran minutas en las que pactaron que se buscarían obras y constructoras para realizar las obras, hecho que no se respetó puesto que una empresa de “IDEN constructoras”, representada por Merlín Vásquez, ha hecho las obras con mala calidad.

A través de las agencias, las personas antes citadas se llevan más de un millón 200 mil pesos, es decir el 60 por ciento de los recursos de la cabecera, y es que destacó que es cada mes cuando se les entrega el recurso que le corresponde a cada asentamiento.

Dijo que en el puente se gastaron el presupuesto en el estudio del proyecto mientras que en el alumbrado la obra no cumple con los lineamientos que marca la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por lo que resulto con inviabilidad, desechando los recursos que para esta obra ya habían sido utilizados.

El proyecto es de más de 3 millones de pesos, en tres etapas, por lo que ciudadanos de la cabecera municipal se inconformaron, debido a que afectaba sus predios, lo que no fue tomado en cuenta por la constructora quien realizo la obra que hoy se ha ido a “un bote de basura”.

En este contexto también señalaron a personajes como Esteban Manuel Rodríguez, incondicional de Cesar Mateos y del diputado Flavio Sosa de Comuna, quienes aseguran encabezan a un grupo de no más de 10 personas que buscan la desestabilización de este municipio.

Dijo que seguirán con las denuncias correspondientes, sin embargo de no ser atendidos podrían movilizarse.