La fracción del PRI es y seguirá siendo promotor de las reformas para lograr la integralidad en el sistema democrático de Oaxaca

Luego de que el pleno de la LXI Legislatura de Oaxaca aprobara, por unanimidad, la Ley de Participación Ciudadana, el presidente de la Comisión Permanente de Democracia Participativa con Igualdad de Oportunidades, Germán Rojas Walls, afirmó que con esta ley, se fortalece el poder del pueblo, impulsando el referéndum, el plebiscito, la audiencia pública, el cabildo en sesión abierta y la revocación de mandato.

El legislador oaxaqueño celebró el respaldo por parte de todas las fracciones que conforman el Congreso del Estado para lograr esta legislación, necesaria en Oaxaca, y afirmó que al igual que con otras leyes de interés social, la bancada del PRI, a través de su persona, envió esta iniciativa de ley, la cual fue enriquecida con las propuestas del PAN y del Consejo Estatal de Participación Ciudadana de Oaxaca.

“El PRI es y seguirá siendo promotor de las reformas para lograr la integralidad en el sistema democrático, y no escatimará esfuerzos para aportar los instrumentos de democracia para que sea el pueblo quien decida el curso de los asuntos trascendentales de la actividad gubernamental”, recalcó.

Detalló que en el 2008 se elevó a rango constitucional las figuras del de referéndum y plebiscito, pero hacía falta su reglamentación y el agregado de otros figuras de democracia participativa como la consulta ciudadana y cabildo en sesión abierta, por ello, esa nueva legislación tiene como propósito respetar y promover estas formas de participación.

“Esta Ley no tiene la finalidad de limitar o reducir el desarrollo de las ricas y diversas expresiones de participación comunitaria ni obstaculizar el ejercicio de los derechos sociales y culturales de los pueblos indígenas, más bien tiene la finalidad de legitimar y dar una dirección para la aplicación de los mecanismos de Democracia Participativa.

Afirmó que con la aprobación de esta ley, se acota el ejercicio del poder público y, sin sustituirla, se cambiará de una democracia representativa a una democracia participativa. “En otras palabras, se garantizará el control de la ciudadanía sobre la función pública y contará con las herramientas que le permita decidir lo mejor para el desarrollo del Estado”.

Dijo que el desafío de la democracia participativa, requiere que los gobernantes recuerden que el poder reside en la ciudadanía y que los grandes cambios necesitan de la participación de todos.

“Construir y compartir este desafío, requiere sincronizar esfuerzos y voluntades para abrir nuevos horizontes. Ello es posible si somos capaces de crear un contexto de confianza, de optimismo y de generosidad en la sociedad no con colores partidarios sino con compromiso, entre los ciudadanos y a nivel institucional”, finalizó.